Escribanía del siglo XIX de madera teñida de negro con dos tinteros de cristal con tapa de bronce. Tiene dos cuerpos, cada uno con su tapa de madera. El primero está dividido en tres secciones, en los extremos encajan los tinteros y en el centro hay espacio para colocar las plumillas y, posiblemente, un raspador de tinta. En la parte posterior tiene un espacio en el que se pueden colocar sobres y papeles (de froma vertical), portaplumas y otros instrumentos de escritura.