Estos instrumentos de escritura contienen su propia tinta y se utilizan, principalmente, para escribir en superficies distintas al papel. La punta del rotulador es de un material poroso, generalmente fieltro, pero también se los fabrica con fibras delgadas de nylon u otro material sintético. La tinta contenida en el cilindro fluye hacia la punta por capilaridad. Su principal ventaja es que la tinta seca muy rápidamente, lo que permite superponer colores sin que se mezclen.
Uno de los primeros antecedentes de este instrumento es el patentado en 1910 por el norteamericano Lee Newman. Este rotulador primitivo consistía, básicamente, en un tubo que actuaba como depósito de la tinta y un sistema sencillo que embebía un material absorbente (una punta de fieltro).
Rotuladores Sheaffer recargables. Cuerpo de plástico, capuchón de metal.
Hacia 1926, Benjamin Paskach patentó su Fountain Paintbrush (pincel estilográfico) que consistía en un mango con punta de esponja al que se podía rellenar con distintos colores de tinta pues el cartucho era compartimentado. Sus productos, a pesar de ser novedosos, no fueron comercialmente viables y no duraron mucho en el mercado.
En 1944, Walter J. De Groft patentó un rotulador, similar a los actuales, un tubo de tinta, una punta de fieltro que retiene el líquido y un sistema retráctil para proteger la punta. Un objeto moderno, con un diseño refinado que pronto se convirtió en un producto de consumo masivo. Esta misma patente es la que dio origen al famoso rotulador Sharpie, diseñado en 1964.
En 1953 Sidney Rosenthal, quien dirigía una empresa química y disfrutaba inventando objetos, desarrolló un marcador pequeño, rudimentario y compacto que podía escribir, prácticamente, sobre cualquier superficie. El rotulador consta de un tubo de vidrio para contener la tinta y una mecha de fieltro para escribir. Su línea de coloridos marcadores se comercializó muy bien y tubo un gran éxito entre artistas y estudiantes. En 1970, Rosenthal vendió su invento a la firma Magic Marker.
Para 1958, el uso de marcadores con punta de fieltro era común en la rotulación, etiquetado y en la creación de carteles, hasta que, en 1962, Yukio Horie, empleado de la Tokyo Stationery Company, desarrolló la moderna punta de fibra, mucho más delgada que las de fieltro. Esta punta podía tener diferentes formas y tamaños y las tintas presentaban una amplia gama de colores, la idea era adaptar este instrumento a la escritura japonesa realizada con pincel. Este nuevo sistema transformó al rotulador en un producto de gran demanda, utilizado en el arte, la oficina, el hogar y el comercio.
Rotulador Esterbrook, 1964.
En 1963, la sociedad japonesa Pentel, comenzó a comercializar su nueva invención, un rotulador de punta acrílica y, en 1973, inventó el primer rotulador a bolita, denominado Ball Pentel. En 1981, presentaron al mercado su rotulador de punta cerámica al que llamaron Ceramicron, diseñado para escribir o dibujar sobre cerámica, porcelana o vidrio.
En 1964 la firma Esterbrook adquirió la compañía Cushman & Dennison, fabricantes originales de los marcadores Flo-master; a partir de allí, comenzó a producir estos rotuladores bajo su propia marca, en diferentes modelos, colores de tapa para identificar el color de la tinta y puntas intercambiables. Diseñados originalmente para usarlos sobre vidrio, se hicieron populares en la cultura del grafiti a partir de 1970.
También en 1964 apareció el marcador Sharpie, creado por Stanford Ink Company. Este instrumento fue el primer marcador tipo bolígrafo y se popularizó por su capacidad para escribir en distintas superficies, como papel, vidrio, metal, etc., por su tinta de secado rápido y por su diseño que lo hacía fácil de utilizar y de transportar.
En 1985 la firma francesa Reynolds comercializó el primer rotulador de seguridad que contenía una tinta especial para marcar documentos y objetos de valor; esta tinta, muy difícil de borrar, puede verse empleando una luz ultravioleta.
Hacia 1993 se lanzaron al mercado los marcadores Copic Sketch destinados ilustradores profesionales.
La colección presenta rotuladores diseñados y comercializados a mediados del siglo XX.
Rotulador Flo-master de Esterbrook, con su estuche, instrucciones de uso y puntas intercambiables,1964.